Estaba tomado y es lo más probable, estaba muy borracho pero drogado? No lo creo, tal vez y solo tal vez tenía el corazón roto pero ¿Cómo lo sabía?, En el momento en que empezó a contar su historia la sonrisa se borró de mi cara, cambio el sentimiento de burla al de tristeza, sentí todo lo que él sentía la tristeza y la decepción que lo llenaban agobiaron mi alma y de repente me sentí mal, intuía algo bueno en ese hombre pero a su vez me di cuenta que la soledad lo invadía.
Estaba muy borracho, se encontraba perdido y exactamente no sabía a donde iba, de un momento a otro contó lo que sucedió; su esposa lo había engañado y se sentía la persona más vil del mundo, contaba que había tirado 20 años a la basura y de suponerse eran los 20 años que había compartido con ella, los años que vivieron mil experiencias juntos y así por un engaño todo se derrumbó, el mundo de ese hombre se derrumbó en un instante, tanto que llevaba 3 días en la miseria, refugiándose en el trago y pensando que así o de alguna manera con ello lo sacaría, abandonaría todo sentimiento de culpa y melancolía asi que seguiría tomando hasta que su dinero se agotara, entre los pasajeros que íbamos en ese transmilenio al parecer solo yo lo escuchaba y entendía su historia que con furia y sufrimiento expresaba que aunque muchos piensen que es algo loco se puede lograr.
En el inicio del camino cuando tome el bus pensé que era algo gracioso ya que me miraba y me decía que me agarrara muy bien de las barandas, en pocas palabras se preocupó por mí y no sólo eso porque también lo hizo con otra señora que al parecer lo medio escucho y después lo ignoro, en realidad lo que necesitaba este hombre era un abrazo que yo podría brindarle y hasta de pronto con esto se sentiría mucho mejor, pero no podía abrazar a un desconocido que estaba tomado, me sentiría rara o loca, así de un momento a otro recordé a un personaje de un libro de Mario Mendoza que estaba solo y andaba por la ciudad buscando que alguien lo reconociera y le diera un abrazo o lo saludara que es lo más probable que este hombre quería ya que así lo expreso “Enrique usted a donde va” dijo repentinamente diciendo que esperaba que alguien le dijera eso, me invadió el sentimiento más feo que puede sentir alguien y así entendí lo que sentía este hombre porque es un momento dado lo sentí y comprendí que la soledad es lo peor que le puede pasar a una persona a menos que aprenda a vivir con ella, pero esto es muy difícil porque no se logra convivir con ella de la noche a la mañana, todo conlleva su tiempo y a su vez la costumbre de estar con esto.
Escuché que el hombre se bajaría en olaya y de allí no sabría a donde iría, solo quería seguir bebiendo y amanecer en cualquier lugar cosa que ya llevaba haciendo durante 3 días o así lo conto Enrique, de alguna manera le desee lo mejor a este tipo y que su situación mejorará con el pasar del tiempo, con la mirada le dije “todo estará bien” y le di un abrazo psicológico, aunque suene loco el hombre se sintió mejor contando su historia que para unos puede ser fastidioso o como el dijo “un borracho más" que en realidad tomaba por cualquier cosa pero el no era así, él tenía un motivo para beber y para sacar de esta manera su dolor, el dolor de una traición que se negó durante años y que solo con pruebas su esposa acepto, me imagino el dolor que sintió Enrique cuando se enteró de esta dura y cruel verdad.
Y así conocí la historia de este hombre que estaba borracho en un transmilenio por amor, cuando me bajé a tomar el otro bus que me lleva a mi casa me di cuenta que en este medio de transporte pueden pasar mil cosas que puede que yo relate con mis propias palabras cosa que haré desde ahora y así empieza la primera historia de este corto cuento.
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