Mi primer día sin ti
Desde el momento en el que me levante sentí esa inmensa tristeza que ya sentía desde el día anterior, sabía que estaba sola en ese momento y que lo estaría por mucho tiempo, cuando me mire al espejo me dije a mi misma, “parezco un zombie” ya que tenía unas ojeras terribles por la noche que había pasado.
El día anterior estaba totalmente destrozada, no sabía lo que estaba haciendo, al punto de caminar sin rumbo solo para ir a tomar el alimentador que me lleva a mi casa, recientemente había terminado con mi novio, fue una relación de 8 meses que aun considero que fue duradera ya que para que hoy en día se vea una relación como la que nosotros teníamos es demasiado raro, en este mundo lleno de personas mentirosas, interesadas, hipócritas y deshonestas, el punto es que teníamos una buena relación hasta que empezaron los problemas y todo porque todos en nuestro círculo social se enteraron que estábamos juntos y pareció más como si estuviéramos cometiendo un pecado, en fin; el día de ayer tome la decisión de dejarlo, decidí que era mejor que yo no fuera una carga para él, más de las que ya tenía, sentía que debía irme no por mí, sino por él, porque el merece ser feliz y por mi culpa no lo estaba logrando, los problemas lo llenaron al punto que reboso la copa y nada le importaba, ni siquiera yo.
En el momento en que tome la valentía de decirle que yo me iba, vi en su rostro tristeza, angustia, impotencia, yo sabía que él no quería que yo me fuera, sabía que el anhelaba que hubiera otra solución, pero los dos sabíamos que no la había, en cambio yo por dentro solo pensaba en irme, estaba mal, estaba a punto de llorar, tanto que llore en frente de el justo cuando nos estábamos acordando del pasado, en ese momento le dije que me iba de su vida, y creo que no estaba tan convencida y tome la decisión de manera apresurada, pero si lo pienso con cabeza fría hasta es lo mejor que le pude hacer a la vida de él, considero que no fue una buena decisión para porque yo estoy destrozada por dentro, me duele el corazón, pero para él es lo mejor, o eso pienso yo…
Después de mirarme al espejo me dirijo a bañarme para irme a trabajar e hice lo que hago normalmente, me bañe, me vestí, me peine, lave la coca del almuerzo, lo empaco en ella, desayuno en ese momento sentía ganas de vomitar, no tenía hambre, tampoco quería ir a trabajar, solo sentía ganas de quedarme en mi cama todo el día sacando mi dolor, pero sabía que no podía así que seguía haciendo lo que ya sabía que tenía que hacer, cuando salí de mi casa procedo a tomar el alimentador que me lleva al portal, allí tomo el Transmilenio y sin contar que me meten porque la gente es muy desordenada y entran empujando, el caso es que tenía que bajarme en la estación de “Olaya” para tomar el otro Transmilenio que me sirve para ir al trabajo, en ese momento miraba hacia la av. 30 para ver si pasaba el sitp que me lleva al trabajo, pero no había ninguno en el transcurso del camino, por lo tanto tome la decisión de irme hasta la calle 127 para tomar el sitp, cuando pase por la 106 recordé los momentos que pasamos al comienzo de la relación, cuando solíamos caminar por horas hasta irnos a casa y hablar de infinidad de temas, cuando pase por pepe sierra recordé el momento en que todo comenzo, en esos momentos se aguaron mis ojos pero tuve que contenerme, no podía llorar en Transmilenio, solo recordé ese momento en que estábamos sentados en esas sillas de concreto hablando y de un momento a otro él me tomo de la cintura con sus delicadas pero fuertes manos y me acerco a él y me beso, creo que es el momento más bonito de nuestra relación porque hay empezó todo, después llegue a la estación de la “calle 127” y me fui rápidamente a tomar el sitp que me lleva hasta la 127 con 7ma, dure 10 minutos esperando pero no llego el que me sirve, así que tome la decisión de tomar otro que me dejara cerca y de ahí caminar, eso hice hasta llegar al trabajo, cuando entre a la plataforma sabía que él no estaría hay, sabía que hoy no vendría al trabajo, por lo tanto me sentía un poco más tranquila, sin embargo también me sentía triste porque sabía que nada sería igual
Hoy trate de estar lo más tranquila y feliz posible, me reí lo suficiente como para aparentar que estaba mal, nadie lo noto, creo que me fue más fácil porque él no estaba hay, pero sabía que para mañana todo sería diferente, cuando salí del trabajo me sentí muy extraña, me sentía sola, aunque a la salida me encontré con 3 compañeros y dos de ellos me acompañaron al paradero del sitp, en la lluvia solo pensaba que tendría que llevar mi sombrilla porque ya no tendría quien me prestara una, o que me llevara hasta mi destino sin mojarme, en fin, tome la ruta del sitp y en el camino iba pensando en todo lo que habíamos pasado, iba seria pero no estaba triste, cuando llegue a la estación de paloquemao el me empezó a escribir y me sentí un poco mejor, también sentía felicidad, la estación no estaba muy llena pero todos los transmilenios pasaban llenos, así que no podía subirme en ellos, tuve que esperar a que pasaran 8 buses para poderme subir, en ese tiempo el le escribió, aunque sabía que no hablábamos como novios me hacía sentir bien saber que podiamos hablar como amigos, cosa que no hacíamos hace mucho tiempo, me dijo que siempre estaría para mí, pero lo que no sabe es que entre más cerca este de él es mayor el daño que sentiré, igual tendré que acostumbrarme porque es mi jefe.
Después de que llegue a mi casa me deje peinar de mi hermana y tome la decisión de escribir esto, sentía que debía hacerlo, sentía que debía desahogarme de alguna manera y esa era escribiendo, sé que no será nada fácil, aunque no es el fin del mundo me he alejado de alguien que vale realmente la pena, alguien que me ama, me entendía, me comprendía, alguien que me hacía feliz de verdad, estaba perdiendo a esa persona, pero sabía perfectamente que lo hacía por su bien y no por el mío, el mío era estar a su lado, irnos a vivir juntos y pasar una vida juntos, tener hijos, tener nuestro negocio, nuestra vida, todo era nuestro, pero ya no lo era y eso me dolía y me duele, no sé qué será de mí en esta noche por que desde ya empiezo a sentir la tristeza de la soledad, pero es algo que tengo que afrontar y llevar como la niña valiente que siempre he sido, es muy duro para mí pero tengo que aprender a dejarlo ir, para mí no es fácil, nada fácil, sufro por dentro y me contengo, pero es algo que debo pasar y aprender de esto, solo pienso en que lo amo y que deseo que él sea muy feliz…
Lo último que recuerdo es el último beso que nos dimos, ese beso lleno de pasión y nostalgia, porque los dos sabíamos que sería el último que nos dariamos.
Mi segundo día sin ti
Nuevamente desperté y me mire al espejo, y aunque tenía cara de zombie se me notaba más la tristeza en los ojos, en los gestos, en todo!. Sabía que hoy sí lo vería y sabía que no sería nada fácil porque los probables celos me matarían, igual sabia que tenia que ir a trabajar y tenía que tratarlo como mi jefe, cosa que es allá, en fin! Hice todo lo que que hago diariamente, salí para mi trabajo y tuve que correr en esta ocasión porque el alimentador venía y tenía que alcanzarlo y en el portal nuevamente corrí para alcanzar el transmilenio; y saber que me dejó y no lo alcance :(, de todos modos me tocó esperar a que pasara el otro y me pude ir sentada un rato hasta la estación del olaya, cuando me baje inmediatamente pasó el otro transmilenio y aunque no me fui cómoda porque iba muy lleno, pude subirme, cuando llegue a la estación de la castellana tuve que bajarme para tomar el sitp y cuando mire a la última puerta del bus vi a un compañero del trabajo y lo obligue a salir para que se fuera conmigo, salimos corriendo y alcanzamos el sitp, llegamos muy temprano y al pasar los minutos fueron llegando los demás compañeros, con todos hablamos hasta que llegó la hora de entrar a la plataforma, cuando entre fui a saludar a todos hasta que lo vi, tuve varios sentimientos encontrados, sentía felicidad por verlo; pero también sentía la tristeza de saber que él ya no era mío, que ya no lo podía besar como antes, de pensar y aún más saber que ya no era mi "esposo" como una vez lo llamaron, en el transcurso del día me dije a mi misma que lo trataría de la misma manera en que lo trataba antes, es más! Me dije a mi misma que no me deprimiria otra vez, estaba muy deprimida en mi casa, no quería estar igual en el trabajo.
Al pasar del día estuve riendo y molestando con los compañeros o como mejor se podría llamar tratando de distraer la mente y se que hasta cierto punto me gusta mi trabajo porque me gusta ayudar a las personas y que tengo la suficiente confianza como para compartir con todos aún asi esta muy pero muy claro que odio a los españoles y bueno retomando el tema; al final de la jornada laboral no sabía si irme o quedarme, mi mente me decía que debía irme porque de alguna manera ya era la hora de mi salida, pero mi corazón me exigía otra cosa, algo que yo también quería hacer pero no estaba segura...
Cuando lo veía anhelaba besarlo, abrazarlo, tomar su mano y decirle mirándolo a los ojos -mi amor, te amo- pero sabía que no podía hacerlo, ya no eramos novios, pero mi corazón me ganó y decidí quedarme; al salir me despedí de todos y me fui al baño, mientras estuve ahí pensaba en qué cara podía hacer él cuando me viera entrar nuevamente, pero cuando me devolví estaba con dos compañeras hablando, me incluí en la conversación hasta que ellas se fueron, luego me senté y él me dijo -¿A quién esperas?-
-¿Yo? A nadie- mientras señalaba a una silla que estaba a su lado; me miro, miro al ordenador y sonrió, después le dije: - es que te estoy esperando porque está lloviendo y no tengo sombrilla-
- ¿Es enserio?- respondió
-Me acabo de sentir usado- retomo con una sonrisa mentirosa y nostálgica, en ese momento le dije que yo lo esperaría y que no preguntara porque.
Saque mi celular y empecé a escribir mi segundo día sin ti, pensé que el día de hoy pasaría lo mismo que antier, pero no fue así, mientras miraba algo en un ordenador el me volteo la silla y por poco y me besa, en ese momento quedé paralizada solo pensé -besame, por favor- pero a el le dije que no, que no lo hiciera, y me dijo -no me dijo que no- yo asentí y agache la mirada, me dijo que mi mente me decía una cosa, además que mi cuerpo pero que yo decía otra y lo peor de todo es que tenía razón, tenía toda la maldita y absoluta razón, en todo caso yo anhelaba un suave beso de sus tiernos labios, después lo hizo, me beso, me sentí feliz pero igual triste porque no me correspondía cmo debía ser, sentí ganas de llorar pero no lo hice.
Cuando salimos nos fuimos caminando y hablando, pero cada uno distanciado del otro, aunque yo sacaba las manos de mi chaqueta para ver si el la tomaba, pero no lo hacía, así que las volvía a guardar en los bolsillos.
Pero al subirnos al sitp el me acostó y se me acercaba, quería besarme, y me quería cerca suyo, igualmente me sentía incómoda como él, se le notaba en sus gesto, en la manera en que movía sus dedos en las piernas y como rasgaba el dedo pulgar en su mano izquierda, se notaba en su mirada nostálgica y yo sabía por esto que él no sabía cómo actuar, después de preguntarle me confirma lo que pienso, poco después en el bus desocuparon dos sillas y nosotros procedimos a sentarnos, en ese momento el tomo mi cara y me beso, tomó mi mano como si fuéramos pareja, después yo cogi su cara y lo volví a besar y así nos fuimos todo el camino, tomados de la mano
Cuando llegamos a paloquemao el me invito a comer un perro caliente, y yo por supuesto que acepte, en ese momento hablamos un poco de porque hacíamos esto, el solo me decía que lo hacía por impulso y no pensaba en sus actos, anteriormente ya había pensado en las consecuencias pero le daba igual, cuando terminamos de comer nos fuimos caminando a la estación y le pregunté
-¿Cómo pensabas que iba actuar?-
- Pues no se
-¿Pensabas que me iba aislar? (Lo mire y asentío con la mirada)
-Pues sí, pensé que me alejarías pero veo que no fue así.
Le dije: Sabes, anoche me dije a mi misma que no me deprimiria, no quiero volver a lo mismo de antes, porque sabes? Que ganó aislandome? ¡Nada! Por eso no lo hice.
Después de eso no recuerdo bien que hablamos.
Seguimos caminando para coger el transmilenio y justo cuando llegue a donde para el Transmilenio que me sirve, lo bese con esa sensación de no dejarlo y subí, saque mis audífonos y coloque música, en el transcurso del camino fui pensando en todo lo que paso, llegue a mi casa e hice lo mismo de siempre, pero al llegar a mi cama nuevamente no sabía si hoy también lloraría, me dolían los ojos y sentía mucho sueño; pero igual me siento triste, lo que pase esta noche es más probable que se note mañana en mi cara de zombie.
Por ahora seguiré con mi lucha para no sufrir con esto, porque mañana nuevamente pasare el tercer día sin ti...
Mi tercer día sin ti
Todo siguió transcurriendo muy normal en el trabajo, con el tiempo me acostumbre a pasar mis días sola, pero sobre todo a vivir sin ti, algo que aprendí con el pasar de los meses; cinco para ser más exactos.
A partir del segundo día sin ti las cosas empezaron a cambiar, él se centró en pasar más tiempo con sus hijos y en dedicar todo de sí para mejorar esa situación y yo por el contrario me dedique a olvidarlo, en muchas ocasiones imagine como sería volver con él, pero desde el instante en que nos separamos comprendí que nada sería igual, las cosas fueron cambiando y con el pasar de los días nos fuimos distanciando; cada uno tomo su rumbo y preparo una vida distinta a la que ya teníamos organizada, a pesar de las circunstancias en mi corazón todavía existía la pequeña esperanza de que el quisiera volver a mi vida y así sucedió, pero pasó algo que jamás pensé que pasaría.
A pesar de que era yo la que lo había dejado lo busque no una, ni dos, fueron muchas veces las que le implore que volviera a mi vida, en ese momento pensaba que haberlo dejado había sido el peor error que había cometido y con cada rechazo destrozaba mi corazón en mil pedazos, no fueron dos veces las que me destrozo el alma, fueron muchas en las que incluso después de habernos acostado me decía que no era el momento indicado para volver, veces en las que él me miraba con esa frialdad que lo caracterizaba y yo solo escuchaba un simple no, pero ese no me dolía y llegaba a mi corazón como si de un puñetazo rompieran un espejo y aquello que le costó mucho ganarse lo daño con cada rechazo.
A lo largo de esos 5 meses me ocurrió todo tipo de cosas, la “tusa” en la que estaba era tremenda, tanto que lo único que hice durante la primera fue llorar, y es que mi alma y mi corazón estaban tan destrozados que era lo único que podía hacer, llorar, y de la peor manera, tanto que durante esa maldita semana estuve tan encerrada que aleje a todos los que me rodeaban.
La primera vez que lo busque le pedí que volviera conmigo porque sentía que debía estar a su lado, me dijo que no, que no me merecía porque según él me hacía más daño estando a su lado que lejos de él, lo que no sabía es que me estaba matando la pena por no tenerlo a mi lado, pero no le importo, tanto que me veía llorar y en ocasiones le daba igual y por lo general me ignoraba, me miraba mal y me decía “no vaya a llorar otra vez”. Pero me hice fuerte y decidí no llorar más por el o si lo hacía no lo haría al frente de alguien, pasaron dos semanas y en ese tiempo lo busque cerca de tres veces y me siguió rechazando; recuerdo la última vez que lo espere en el trabajo, la tengo tan grabada en mi mente porque me prometí a mí misma que jamás lo volvería a esperar y fue el primer paso para poder borrar su recuerdo de mi. Aquel día en la estación de Transmilenio de la Av. chile justo cuando el se fue no lo quise dejar ir y fui corriendo tras el, lo alcance y lo abrace, quise besarlo pero él no me lo permitió así que me aleje, le mire a los ojos y le dije:
Y el responde:
Y así fue, me despedí con lágrimas en los ojos y tome un Transmilenio que me llevo a la estación CAD, me mande a incapacitar en esa ocasión y dure 3 días sin verlo, en esos tres días no supe nada de él, yo me puse la tarea de dejar ese dolor y empezar a ser feliz por mi propia cuenta.
Ese viernes cuando volví de la incapacidad en el trabajo me comporte de la manera más rara posible, fui la mujer más feliz porque no le iba a demostrar a nadie que me encontraba mal entonces me comporte diferente y así le mostré a el que podía con eso, al final de la jornada laboral a las 4 pm me pare y recogí mis cosas del suelo, tome la maleta, me la coloque y me dirigí a despedirme de todos los compañeros de la plataforma, al final estaba el, me acerque, me despedí de beso en la mejilla y salí con la peor fuerza de voluntad que jamás había tenido, para mi suerte me fui caminando con Mario un gran compañero del trabajo y gracias a él tuve el valor de irme de una vez para mi casa y no devolverme a esperarlo, el quedo sorprendido porque jamás imagino que yo cumpliría lo que le había dicho aquel martes tenue e hice la misma los siguientes dias, salía directo a mi casa caminando por toda la calle 127 hasta la autopista con Mario y gracias a esto cada día me sentía más fuerte.
Al quinto día después que empecé a irme por mi propia voluntad tome la decisión de quedarme a esperarlo solo para saber cómo estaba, hablamos demasiado y allí fue cuando me hizo saber que estaba sorprendido porque yo “estaba bien” y ya estaba yendo para mi casa por mi propia voluntad, aquel día solo paso un beso y muchas risas, de todas formas todo siguió igual, que lo haya esperado y lo hiciera sentir feliz no quería decir que íbamos a volver.
Con el tiempo me acostumbre a no estar a su lado, sus recuerdos se fueron borrando de mi mente y empecé hacer planes con mis amigos por consiguiente comencé a salir más seguido a bailar, tomar, cine y muchas cosas más que hice en su momento, en diferentes ocasiones se me presento la oportunidad de empezar nuevas relaciones con diferentes personas pero yo aún guardaba la esperanza de que volveríamos y fue asi hasta que llego el día en que me lastimo tanto que opte por sacarlo para siempre de mi vida.
Todo surgió un día de julio en la que con diferentes compañeros iniciamos un plan para ir a tomar mojitos en la calle 85, más conocida como la zona T; así que con Sebastián quien recién había llegado a la campaña, Nicole, Amy, Jorge y Cristian planeamos ir ese día a tomar porque habían diferentes promociones y a todos nos apetecía cambiar la rutina. Terminamos la jornada laboral y nos reunimos para esperarlo a él pero después de una hora tomamos la decisión de irnos adelante y después él nos alcanzaba y así fue, tomamos dos taxis y llegamos al sitio donde Nicole nos había dicho que estaban las promociones, entramos y cerca de 40 minutos después ellos me pidieron que lo llamara para saber si ya iba en camino al instante le escribí y me respondió que ya estaba en camino, cuando llego salí a recogerlo y nos dirigimos al café bar donde nos encontrábamos ya tomando, cada uno pidió una ronda diferente de mojitos en todas las presentaciones que tenían, y de a pocos fuimos tomando de cada uno de ellos los cuales estaban delicioso y más tarde Amy se emborracharía y nos haría la noche con sus comentarios graciosos. Después de eso se dio la conversación sobre la relación entre nosotros dos ya que para nadie era un secreto que ya no estábamos juntos y nuestra relación era un misterio en la plataforma, Amy y Nicole estaban al tanto de todo ya que él se hablaba demasiado con ellas; después Amy empezó a sacar a flote todo lo malo que él decía que yo hacía, cómo que yo le había terminado cuando el más me necesitaba pero él no contaba que después de eso yo era quien lo buscaba como pendeja, también menciono que yo no era apta para el dado que yo era muy menor, en fin, dijo muchas cosas que también me hicieron lastimaron.
A la salida del bar eran cerca de las 10 de la noche por ende todos nos fuimos para la estación de Transmilenio para cada uno irse a su casa, Nicole iba feliz con Cristian, Sebastián con Amy y yo con él, lo tenía agarrado de gancho hasta que llegamos a un puesto de comidas rápidas y ellos pidieron hamburguesas, debido al trago me sentía mal y no quería comer pero justo en ese momento me dieron muchas ganas de ir al baño entonces me dispuse a irme sola a buscarlo, el caso fue que termine perdida y de alguna manera llegue nuevamente a la estación, allí estaban todos esperándome y cuando llegue me preguntaron que para donde me había ido, yo les explique lo que paso y no me dijeron nada, el saco de su maleta una hamburguesa y me la dio pero yo estaba tan mal que le di apenas dos mordiscos y la bote, al mismo tiempo todos se fueron adelante y nos dejaron a nosotros dos solos, grave error.
Lo mire y le dije que si iba a pasar por fin después de tanto tiempo, pero con su miraba llena de rabia me dijo que me fuera con mis amigos porque ellos eran más importante para mí que él haciendo referencia a día de mi cumpleaños, le explique el que ese dia yo lo había pasado con Mario y él fue el que me invito a salir a bailar, pero no me creyó, ese día me rechazo de la manera más cruel posible y yo acosta de los tragos me puse tan mal que llore en frente de todos, le pedí que no me hiciera eso, que yo solo quería ser feliz a su lado y volver a tener lo de antes, pero nuevamente me rechazo.
Salí corriendo para los otros vagones mientras mis lágrimas recorrían mi cara, me sentía la persona más vil del mundo por haber terminado una relación no por mi bien si no por el bien de él, pero aun así no le importo, encontré que el vagón estaba cerrado porque el Transmilenio que me servía para mi casa ya no pasaba a esa hora, así que tuve que regresar al lugar donde estaba el para tomar otro, me di cuenta que la ruta “8 VERAGUAS” estaba pasando muy seguido así que decidí irme en esa, la tome con los ojos muy hinchados de tanto llorar, las personas solo se limitaban a mirarme y hacer nada.
Después de dos largas horas pude llegar a mi hogar, me quite la ropa, me coloque la pijama y me recosté a llorar como una bebe, al día siguiente me mande a incapacitar pero en esta ocasión no tuve la misma suerte porque no me dieron incapacidad, ese día en el hospital al enterarme de eso me sentí débil, yo no quería verlo, pero aun así debía ir. Al amanecer realice todas mis actividades cotidianas, llegue al trabajo y trate de estar lo mejor posible pero durante los siguientes 4 días estuve de lo peor, no podía comer ni dormir, me sentía débil y mal, las dos únicas personas que me vieron en ese estado fueron Mario y mi mejor amiga Karen, pero desde ese día me prometí a mí misma que jamás volvería a caer en sus redes, que jamás volvería a llorar por él y lo olvidaría para siempre.
Seis meses después de lo ocurrido en la 85 yo estaba saliendo con ese alguien que mejoró mi vida, pero aquel tipejo no se había rendido. A finales de noviembre Mario, Sebastián y el estaban planeando ir a ver un partido de Colombia a la 116 al que yo accedí a ir, nuevamente cometo un error. Él lo tenía todo planeado, ir todos juntos a ver el partido, buscando la manera de acercarse a mi sin que yo me diera cuenta, jugar, recordar viejos momentos y al final acorralarme con su mirada y pedirme que fuera nuevamente su novia. Me sentía muy mal, cada vez que el me lo repetía yo solo sentía ganas de vomitar, en mi mente repetía una y otra vez “maldita sea porque en este momento, porque ahora, porque no me lo pudo haber dicho antes” me sentía horrible, mi estómago no podía más, finalmente él me dijo que me tomara mi tiempo para pensar todo, ese viernes volvimos a salir en la noche y sin más preámbulo le dije que sí.
La mañana del sábado fue la más amarga de mi vida, ya le había hecho saber a juan que no quería salir más con él y saque la absurda excusa de que no estaba preparada para tener una relación, pero no fui capaz de decirle que no quería salir más con él porque había vuelto con mi ex. La semana siguiente trabajaba de madrugada así que no vería a juan, pero él me tenía vigilada para que ni siquiera mirara a juan, cosa que por error hice en un momento y gracias a ello surgió una pequeña discusión entre los dos y aunque le explique de mil maneras que yo le miré porque él era quien me estaba mirando no me creyó, solo me dijo que si me volvía a pillar en esas se iría y no me diría nada. Pero con el pasar de los días yo no me sentía completa, no me sentía feliz, me sentía vacía y sola pese a que el pasaba tiempo conmigo, no era completo para mí, cuando iba en los buses lloraba, en la casa lloraba, me la pasaba triste en todos lados y empeoro cuando tuve un retraso en mi periodo ya que normalmente me llegaba todos los 1 de cada mes, pero precisamente ese mes se retrasó 7 días, decidí contarle lo que estaba pasando y lo único que me dijo fue “arregle con el papá del bebe” pensando que realmente estaba en embarazo, yo solo podía llorar por la mala suerte con la que contaba, después de dos pruebas de embarazo de sangre me di cuenta que no lo estaba e inmediatamente se lo conte, también le conté a juan que quedo más tranquilo, al otro día todo mejoró; me mande a incapacitar ya que físicamente y mentalmente estaba agotada y llevaba más de 24 horas sin dormir, Edwin me volvió hablar perdonando lo que había pasado y seguimos todo con normalidad.
Amor y amistad, se planea una salida a cine la cual el indica que no desea ir porque tiene que hacer unas vueltas en la calera, se lo hago saber al grupo y nos encargamos de sacar las respectivas boletas para los únicos asistentes a la función de cine, exactamente 5. Pero un día antes de la fecha pactada para la reunión yo peleo con él, le digo que si el piensa que yo seguiré escondida para el mundo prefiera estar sola a lo que él contesta que bueno, básicamente me hizo entender que no le importaba y terminamos, al tiempo volví a salir con Juan.
Desde lo sucedido me sentí más libre, juan logro lo que nadie más pudo hacer, me saco de la mente aquella persona que no merecía estar a mi lado, y ahora ocupa mi corazón.
Ahora es cuando pienso que todo pasa por algo, que eso debió ocurrir para darme cuenta que ya no quería a esa persona por la cual decía dar mi vida, entendí que todo se puede superar con o sin ayuda pero solo es posible si nosotros mismos estamos dispuestos a hacerlo olvidando los malos momentos y reemplazándolos con buenas cosas y buenas personas, gracias a todos ellos que se cruzaron en mi vida pude vencer todo eso que me hizo mal, pude cambiar todo para bien y ahora me siento segura de decir que este será mi tercer día sin ti, un día en el que se resumieron meses en los que tuve que pasar sufrimientos para poder aprender que estar sin ti sería una vida libre de aquello que me hizo mal, porque mi tercer día sin ti no significa un día, significa toda mi vida.
Así que el título es literal, ya que al final pasare una vida sin ti…